EL 8-M INUNDA LAS CALLES DE LA CAPITAL CON FUERZA

Un año más, las calles de Madrid se han teñido de morado con pancartas, pañuelos y gritos reivindicativos. El feminismo ha ocupado las calles principales de la capital y la ciudad también se ponía en sintonía ambientando con luces moradas en los edificios y monumentos principales como la fuente de Cibeles, el Palacio de Cibeles o el edificio Telefónica. Y no solo mediante luces, algunas estatuas de Madrid ya se despertaron con cara de mujer. Una acción del colectivo feminista “Cara Antonia” para hacer ver que de las 221 estatuas de la ciudad, 24 son de mujeres y una cuarta parte representan a la Virgen María.

Estatua de José Ortega y Gasset, ubicada en la Universidad Complutense de Madrid con el rostro de Maria Zambrano.
Fuente: @_Carantonia

 A las 17:00 empezaba la marcha desde Atocha, encabezada por la Comisión del 8M con el lema “Con derechos, sin barreras. Feministas sin fronteras”. Este 2020 la manifestación ha contado con 120.000 participantes, muchos menos que los dos años anteriores. En 2018 fueron 170.000 y en 2019, 375.000. Y es que además de los desacuerdos presentes este año, el miedo al contagio por coronavirus estaba muy presente. Más de una mascarilla se dejaba entrever entre la multitud de pañuelos morados y caras pintadas. 

Ha sido un 8-M controvertido y muchas pancartas lo mostraban. Mayoritariamente se hacía alusión a las TERF (Feminista Radical Trans-Excluyente) y es que “en el feminismo cabemos todes”. Por ello consideran tránsfobo algunas pancartas que hacen referencia explícita a la mujer mediante el símbolo de sus genitales, pues “las mujeres trans también son mujeres”, dijo Cogam (Colectivo de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales de Madrid). 

Pancarta que incluye a las mujeres trans mediante el neutro “todes”. 
Fuente: Laura Ojeda

A medida que avanzaba la noche, sobre las 21:00, el paseo del Prado y la calle Alcalá ya recuperaron el tráfico habitual. Sin embargo, la lucha seguía desde Gran Vía, Callao y Plaza España. Se podían escuchar gritos como “Almeida, machista, estás en nuestra lista”, “sola borracha, quiero llegar a casa”, “machista el que no bote” o “una sentada por las asesinadas”. Muchos de estos lemas se acompañaban de batucadas, e incluso una pequeña orquesta que tocaba temas como “I will survive”. Muchas personas mostraron su desacuerdo en redes sociales sobre acompañar esta reivindicación con un ambiente festivo.    

Este año el 8M ha sido un domingo, motivo por el que no se haya convocado una huelga a nivel estatal a diferencia de años anteriores, debido a los desacuerdos de las diferentes asociaciones. Aún así, ha sido una marcha de todos, desde los más pequeños que acudían a su primera manifestación acompañados de sus padres, hasta los abuelos que veían con orgullo a los más jóvenes. Madrid se tiñó de morado, gritó y se quejó por todas y por las que ya no están porque “el machismo mata más que el coronavirus”. Y es que en lo que llevamos de 2020 ya son 15 las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas.

Fuente: Alba Vivancos @losojosdealba
Pantalla de los cines Callao con motivo del 8M. 
Fuente: Laura Ojeda